La Coctelera

Sensaciones sonoras

Melodías de ayer y de hoy, que pululan entre el pop más rabioso y melódico, el soul más emocionado y salvaje, el jazz más groovy e intimista, la bossa más elegante y la electrónica más placentera.

23 Julio 2010

Cerrado por vacaciones

Nos vamos de vacaciones....pero volveremos...

13 Julio 2010

THE SMOKE - It's Smoke Time (1967)

Supongo que llegaron demasiado tarde para captar la atención de medios y público, con su pop anfetamínco de guitarras distorsionadas, su agitado R&B de ascendencia mod y sus retazos de adictivo beat. It's Smoke time salió a la venta en pleno 1967, justo cuando la psicodelia y el flower power acaparaban ya todos los titulares, y el vigor juvenil del R&B más salvaje junto a la elegancia del beat más melódico, que caracterizaban a la mayoría de los cortes del disco, cedían todo el protagonismo, que tuvieron durante la época dorada del swingin london.

Si, porque casi podríamos decir que The Smoke protagonizaron uno de los últimos y más ignorados coletazos de aquel swingin london de ascendencia mod, con este digno y disfrutable disco, compuesto en su totalidad por temas propios y titulado It's Smoke Time, que en un principio fue editado sólo para el mercado alemán, donde tuvieron su momento de gloria, y que bien podríamos situar en algún punto intermedio entre la urgencia del pop art de The Eyes, y las arrebatadas distorsiones de tonalidades púrpuras de The Creation.

Aunque muchos los sitúan dentro de la escena “freakbeat” de mediados de los 60, a mi me parece que su muestrario sonoro es bastante más amplio, y escapa a esa catalogación. Basta con dar un rápido repaso a este fantástico disco para descubrir que hay algo más que aceleradas distorsiones de urgencia juvenil: melodías de corte beat como la dulce Waterfall,  o la pegajosa Victor Henry's Cool Book; pop socarrón y nostálgico al estilo de los Kinks del Something else en If the Weather's Sunny (ver vídeo); adictivo R&B con toques beat como el que hacían los Roulettes, en Wake Up Cherylina y I Would If I Could But I Can't (ver vídeo) o High in a Room (ver vídeo); pop con alma soul como el que nos dejaron The Action, en Don't Lead Me On. Como veis todo un ejercicio de estilo del mejor pop británico de mediados de los 60, aderezado con un buen puñado de impetuosos e irresistibles pildorazos de pop y R&B de corte anfetamínico: You Can't Catch Me, We Can Take It (ver vídeo), I Wanna Make It with You, It's Getting Closer (ver vídeo), mi favorita Have Some More Tea y su más famosa producción, My Friend Jack, censurada en las Islas Británicas por su referencia al consumo de LSD.

The Smoke lo formaban Mick Rowley (voz) , Mal Luker (guitarra) , John Zeke Lund (bajo) , y Geoff Gill (batería). Grabaron para el sello Columbia y tuvieron una corta vida que se desarrolló entre 1967 y 1968.

Desde luego si eres de los que disfruta husmeando entre los viejos vinilos de los 60, no deberías pasarlo por alto.

9 Julio 2010

Siempre me ha sorprendido el desprecio con el que la prensa especializada ha tratado a Jeff Lynne, y el poco aprecio que ha mostrado por su banda, la Electric Light Orchestra, un grupo que desde mi punto de vista supo fabricar durante los 70 y 80, un buen puñado de emocionantes discos, repletos de soberbias melodías pop, a las que el amigo Jeff Lynne supo envolver, en un sorprendente y spectoriano manto orquestal, de cuerdas, teclados y percusiones.

Música pop con mayúsculas, que ahora por fin parece salir del armario, ya que no son pocos los nuevos grupos que les incluyen y citan entre sus principales influencias. ¡Por fin parece que ya no es pecado proclamar a los cuatro vientos que nos gusta la ELO!

Si, amigos, ¡nos gusta la ELO! y siempre defenderemos a Jeff Lynne como a uno de esos geniecillos de la música pop, que no hay que olvidar. Y para proclamarlo aquí os dejo esta deliciosa joya titulada The way life's meant to be, extraída de su exitoso disco del 81, Time, un futurista y conceptual album donde Lynne empieza a sustituir los arreglos orquetales, por cósmicos efectos de estudio realizados con los por aquellos días omnipresentes sintetizadores.  Venga... dejad al lado los prejuicios y centraros en la melodía...

4 Julio 2010

Así de entrada, podríamos decir que Between Light And Shadow es un disco fabuloso de lounge, nu jazz, o lo que nosotros llamamos electrónica relajada. Un disco, ideal para abstraerse, y perderse en ese misterioso universo sonoro que lo conforma, y donde confluyen equilibradamente lo acústico y lo electrónico. Es una gozosa travesía al servicio de tus sentidos, donde descubrirás envolventes atmósferas (Dream, When Everybody's gone), elegantes retazos de nu jazz (Cool train, Between Light And Shadow ), melodías tribales (Lucky Number Seven) y ritmos repletos de groove (Honky Fonky, Love Supreme). Una curiosa mezcla de saxos, teclados, percusiones y suaves beats que conforman atractivas melodías, y que funciona endiabladamente bien, escapando de las rígidas catalogaciones : hay un poco de jazz, algo de funk, atmósferas chill out, world music...

 

Una sugerente travesía firmada y producida por Triplexity, una curiosa agrupación musical, a la que casi podríamos definir como virtual, ya que Nikila, SaReGaMa y Hamelin Bérengnier, los integrantes del grupo, viven a miles de kilómetros unos de otros, componen su material a distancia, y nunca se han reunido físicamente en un mismo lugar. Aún así han sido capaces de complementar perfectamente sus inquietudes e influencias, y completar un disco fabuloso que salió a la luz con licencia de libre distribución, Creative Commons, en el pasado 2007, dentro de la comunidad musical de Jamendo. Lo que quiere decir, que si te ha interesado lo que has leído, y gustado lo que has escuchado, podrás descargarte el disco, de forma legal, en este mismo momento,desde la web de Jamendo, o dede el enlace del reproductor de aquí abajo.

 

En 2008, Triplexity lanzaron otro interesante y recomendable trabajo, titulado Live in Triplex City, y hoy estamos a la espera de que nos sorprendan con alguna otra novedosa propuesta. Sin duda, discos y grupos como éste, nos demuestran que afortunadamente empieza a ver interesantes alternativas a los ancestrales y caducos planteamientos de las grandes discográficas, que parecen empeñadas en criminalizar a su clientes y en perpetuar modelos de negocios obsoletos.

28 Junio 2010

Creo que está claro que el viejo aroma de la bossa perdura, y que nos siguen deslumbrando su sinuosa sensualidad y sus nostálgicas y bellas melodías, ahora acompañadas de suaves beats, y espectrales envoltorios electrónicos, que mantienen un cuidado equilibrio entre lo acústico y electrónico.

Y hoy en Sensaciones Sonoras nos adentramos en esos nuevos sonidos que mantienen su esplendor. La bossanova del siglo XXI, Novabossa producida e interpretadsa desde los lugares más variopintos. Canciones e intérpretes que ya han dejado su huella por aquí, y que hoy recuperamos en una sesión muy especial en Spotify.Un refrescante y sugerente recorrido que puedes comenzar a escuchar pulsando en el enlace:Nova bossanova en Sensaciones Sonoras.

Si no tienes cuenta en Spotify, accede, date de alta e instala el cliente. Ahora no necesitas invitación y es gratis. Es necesario que tengas el programa instalado para escuchar la selección

Aquí os dejo el enlace y la lista de canciones:

  1. Bossacucanova & Roberto Menescal – Just A Samba
  2. Rosalia De Souza – Mar Azul
  3. Celso Fonseca – Perdi
  4. Paula Morelenbaum – Tomara
  5. Katia B – Parece Mentira
  6. Eletrobossa – Esperando - Waiting
  7. Toco – Zum Zum
  8. Nu Braz – Barboleta Da Cidade
  9. Bossa Nostra – Inverno
  10. Soul Quality Quartet – I'm Not Here
  11. Apollo Nove – Traz Um Alivio - 20 Ways Edit
  12. Zuco 103 – Humana
  13. Marcos Valle – Escape
  14. Clan Greco – Bossa Beach
  15. Nicola Conte – Forma 2000
  16. S-Tone Inc – Rendez-vous A Minuit

26 Junio 2010

FREDA PAYNE – Band of gold (1970)

Así de entrada, y tras la primera escucha, todo parece indicar que estamos ante uno de esos majestuosos discos de Motown de mediados de los 60, protagonizado por alguno de sus fantásticos grupos de chicas, Supremes, Martha & The Vandellas o Marvelettes, por poner algunos ilustrativos ejemplos, repleto de pequeñas sinfonías de tinte adolescente y alma soul, de contagiosas melodías, poderosas voces, y majestuosos arreglos.

Pero no amigos, porque aunque este espléndido Band of gold de Freda Payne, es un excelente ejercicio de estilo del clásico sonido Motown, bien podríamos calificarlo como una deliciosa anomalía, de rotundo y efímero éxito, ya que se encumbró a los más alto de las listas a ambos lados del Atlántico, a pesar de que se editó fuera de la órbita de Motown, y en pleno 1970, cuando la inocencia adolescente de los grupos de chicas ya se había diluido, y el clásico sonido Motown perdía empuje frente al vigoroso funk, y el lujoso sonido Philadelphia.

Una deliciosa anomalía, sustentada en la poderosa y al mismo tiempo cálida voz de Freda Payne, que fué diseñada por ese fantástico trío de geniales productores y compositores, que tantos incunables dejó en Motown, y que responde al nombre de Holland, Dozier and Holland.

¿Quiénes sino podrían recuperar con tanta frescura, la vitalidad y emoción del mejor sonido Motown? Y para ello, no dudaron en rescatar del olvido a una vieja conocida de la infancia, nuestra protagonista de hoy, Freda Payne, que en aquellos días había grabado dos oscuros discos de jazz vocal a comienzos de los 60 para los sellos Impulse y MGM, y que junto a H-D-H tocó la gloria gracias a temas tan rotundos, bailables como Band of gold (en el vídeo), Unhooked generation, Deeper and deeper y The World Don't Owe You A Thing, junto a otros más delicados y sugerentes como, I Left Some Dreams Back There, Through The Memory Of My Mind, y The Easiest Way To Fall.

Sin duda, Band of gold merece un hueco en tu discoteca justo al lado de esas viejas joyas de Martha & The Vandellas y las Supremes.

20 Junio 2010

Estos días de asueto he recuperado a los Zombies. Si, lo se, no voy a sorprender a nadie medianamente interesado en la música de los 60, son lo suficientemente conocidos y hasta idolatrados, pero creo necesario recordar lo fantásticos que eran.

Los Zombies fueron uno de los muchos grupos británicos englobados en la explosión beat de comienzos de los 60, aunque sin embargo desde mi punto de vista, estaban a años luz de la media, por su cuidado sonido y composiciones. Añadieron al clásico sonido beat un novedoso piano eléctrico, de corte jazzy, que dotó a muchas de sus canciones de una elegancia sonora fuera de lo común para aquellos días.

Los Zombies, quinteto liderado por Rod Argent y Colin Blunstone,  lumbreras musicales de esta época, lanzaron entre el 64 y el 67 para Decca, 2 LP's, diez single's y varios ep's, entre los que destacan sus composiciones originales, exquisitas canciones, rebosantes de perfectas melodías beats, acompañadas de un manto de teclados, y una voces estupendas, con un sonido muy típico y propio, fácilemente identificable entre el resto de grupos, que por aquellos días hacían beat/merseybeat.

Entre sus grandes temas siempre destacaré joyas como Leave Me Be, She's not there, What more can I do (en el vídeo de abajo), y Tell her no, elegantes y sugerentes temas beat, además de preciosos medios tiempos como Rememnber You, I Love You,o trepidantes temas como Is this the Dream, She's Coming Home, Indication, o Whenever your ready. Sin dudad elaboraron un beat al que podríamos llamar sofisticado, sin que esto signifique pérdida de frescura, rebosante de melodías fácilmente reconocibles, dentro de composiciones de aparente complejidad, que van ganando enteros escucha tras escucha, descubriéndote ese montón de matices sonoros y vocales que caracterizarían el sonido del grupo.

Los Zombies se despidieron en el 67/68 con la que para mi es su obra maestra , un disco precioso, lleno de psicodelia pop, denominado Odyssey & Oracle (no os perdáis esta cuidada reseña de En busca del vinilo perdido), del que hablaremos otro día, que fue ignorado por el público en su momento (aunque años más tarde, de este disco saldría su nº1 en USA Time of the season) pero que demuestra el enorme talento, que tenía esta atípica banda británica llegada al mundo con la invasión beat de comienzos de los 60.

Sin duda, uno de esos grupos que no debe faltar en la discoteca de todo buen degustador de la música pop.

26 Mayo 2010

¡Que maravilla!. Un pequeño himno de distorsiones psicodélicas, intensas armonías vocales, y descaro pop, dentro de la última entrega de Weller. Sensacional puesta al día de un sonido que nunca me cansaré de reivindicar.

Aún no tengo clara mi valoración de Wake up the nation. Me hace dudar. Tras haberlo escuchado ya un montón de veces, me deja sensaciones dispares. Es denso, robusto, muy intenso, y aunque como siempre incluye enormes canciones, como esta Find the Torch,Burn the Plans, esta vez aparecen algunos puntos negros, que de momento no acaban de convencerme, y  rebajan mi apreciación final del disco.

Si, creo que definitivamente me gusta más el hermoso y variopinto collage que Weller conformó en su anterior obra, 22 dreams, aunque esto no quiere decir que Wake up Nation no esté a la altura del mejor Weller. Y Find the Torch,Burn the Plans, que será su próximo single es una perfecta muestra de ello. ¿No crees?